Un almacén de manipulado hortofrutícola es, a efectos técnicos, una nave industrial con una carga de instalaciones muy alta: líneas de confección, cámaras de conservación y preenfriado, muelles de carga, tratamiento de aguas y una potencia eléctrica considerable. Eso significa que el expediente no se agota con la licencia de obras: hay licencia de actividad, protección contra incendios, instalación frigorífica, baja o media tensión y, en muchos casos, inscripción en el registro industrial. Coordinamos todo el paquete desde una sola oficina técnica.
Trabajamos tanto la nave nueva como la ampliación o la regularización de la que ya está funcionando, que es el caso más habitual en el poniente almeriense: almacenes que han ido creciendo por fases y cuya documentación no refleja lo que hoy hay dentro. Levantamos la situación real, detectamos qué falta y ordenamos el expediente por prioridades, empezando por lo que te bloquea la actividad o te expone a una inspección. Ingeniero técnico industrial colegiado desde 1983, con firma digital FNMT.